sábado, 13 de octubre de 2007

Eso no, por favor.

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La mentira es una mancha que lo contamina todo. Es una sombra que lo ensucia todo. Que lo pudre todo. La mentira se extiende sobre tu corazón y sobre tu mente, ensuciando los sentimientos, pudriendo las emociones y contaminando los pensamientos; lo cubre todo, como el aceite cubre el agua, lo cubre todo pero no llega a mezclarse del todo. Existe una separación que la mantiene siempre presente, que hace más difícil su olvido, que hace más difícil cualquier intento de borrarla, de separarse de ella, de intentar abandonarla y hacer como si nunca hubiese pasado. Como si nunca se hubiese mentido.

Pero es muy difícil olvidar la mentira dicha, sobre todo si quien ha mentido es una persona de naturaleza sincera, un ser noble y franco, y más aún si se ha intentado engañar a alguien querido, a un ser amado. Sólo cabe sincerarse con la víctima de tan cruel engaño. Y aunque se reciba el anhelado perdón, esto no significa que se olvide del todo, que se pase la página y se haga como si nunca hubiese pasado. Aunque se intente y se diga que así se hace. Tanto mentiroso como mentido lo recordarán por siempre. Me mintió. Le mentí. O viceversa. Según.

Pídemelo todo, pero por favor no me pidas eso. Por lo que más quieras, no me pidas que mienta, no me pidas que te mienta. No podría. No lo soportaría. Por favor.


“What have I become?
my sweetest friend
everyone I know
goes away in the end
and you could have it all
my empire of dirt

I will let you down
I will make you hurt

I wear this crown of thorns
upon my liar's chair
full of broken thoughts
I cannot repair”


Johnny Cash – Hurt.

viernes, 12 de octubre de 2007

I heard somebody call your name





"So tell me what I see

when I look in your eyes
Is that you baby
or just a brilliant disguise"



jueves, 11 de octubre de 2007

Currahee!!


“Farthest from your mind is the thought of
falling back, in fact, it isn't there at all.

And so you dig your hole carefully
and
deep, and wait.”



"Currahee" Scrapbook of the 506 PIR


martes, 9 de octubre de 2007

XCIX

La ciudad se extiende inabarcable allí abajo. Miles de luces encendidas al tiempo intentando rivalizar con las estrellas que cuelgan impasibles del cielo. Un cielo negro y perfecto, sólo salpicado de pupilas blancas que titilan demasiado lejos. Perfecto como sólo la mano de un genio enloquecido podría haberlo pintado. El invierno se marchó hace tiempo, pero las noches lo recuerdan. Frío que nota en la espalda que se convulsiona estremecida por un cuchillo de hielo que la corta en dos. Sus pies recuerdan ahora el contacto frío de la cornisa de piedra. Ahora que ya no hay nada más.



Clint Mansell – Requiem for a dream.